VI
A partir de ese dia a Elizabeth las horas se le hacian interminables. Iba al estudio a ensayar sus rutinas y a enseñar a sus pequeñas pupilas, pero aún asi su mente estaba en otra parte, allá en donde Nicholas jugaba la vida por proteger a su pais. Cada tarde cuando volvia del trabajo escuchaba atenta la radio y revisaba las cartas y el periódico, viendo con el corazón encogido las bajas. Cuando se aseguraba que el nombre de él no aparecia volvia a respirar tranquila, rogando porque estuviera bien y lejos del peligro.
Por otra parte, Nicholas en el lugar en donde estaba apostado junto a las tropas cada noche se sentaba a contemplar las estrellas y pensar en su amada, el brillo de estas le recordaba su mirada radiante y sonreia, pensando en qué estaria haciendo. A la primera semana mando una carta para que asi ella supiera que estaba bien, sabia que tardaria pero al menos sabria algo de él.
Habian pasado ya poco más de un mes cuando una carta hizo que el corazón de Elizabeth diera un vuelco, era de él, de su querido novio. La abrió con manos temblorosas, leyendo con una media sonrisa cada palabra que él le dedicaba, al terminar de leerla un par de lágrimas se arrancaron de sus ojos mientras que una brisa alborotaba su cabello, con aquella brisa envio un beso con todo el amor que sentia por él, sabiendo que en el lugar que estuviera, él lo sentiria. Asi fue, en otro rincón él se encontraba en uno de los pocos momentos libres que tenian en el día antes de seguir avanzando, cuando sintió aquel beso que ella le habia enviado con tanto amor, volvió a sonreir posando sus dedos sobre sus labios y cerrando los ojos por unos segundos.
~ ~
Hacia varios dias que ella se sentia extraña, generalmente ella gozaba de una salud excelente y era algo que siempre le habia gustado pero ahora ultimo habia estado comiendo menos y con náuseas, no podia comprender qué podia ser. Tambien le habia pasado que ensayando se habia mareado y perdido el equilibrio, sus pequeñas pupilas se habian asustado un par de veces y se habia comenzado a preocupar, ¿qué era lo que le sucedia? Tomó una decisión, apenas saliera ese día del estudio de baile, se dirigiria a ver a un doctor que conocia hacia mucho tiempo, quizás él le pudiera decir qué era lo que le sucedia.
Tal y como habia decidido en cuanto terminó se encaminó a la consulta del médico y salió de este ensimismada, pensativa. No podia creer la conclusión a la que habia llegado el doctor, no era posible, ¿o si? Empezo a mirar hacia atrás, si aquello era cierto eso queria decir que esperaba un hijo de Nicholas... De pronto sonrió y de manera inconsciente llevo una de sus manos a su vientre. Caminó hasta su casa para sentarse afuera, la brisa la ayudaba a pensar. ¿Qué haria ahora? Queria a aquel pequeño que crecia en su interior, pero Nicholas no estaba ahí, con ella. Podia mandarle una carta, pero sabia que tardaria semanas en llegar, incluso meses, por lo cual solo le quedaba una opción, esperar. Suspiró mientras comenzaba a acariciar de manera inconsciente su vientre.
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